lunes, mayo 02, 2005

¿PUBLICIDAD? NO, GRACIAS

Hoy en día, la publicidad es un elemento que se ha adentrado en nuestras vidas y se ha vuelto casi indispensable a la hora de ver la televisión. ¿Cuánto hace que no ve una película o una serie sin bloques publicitarios? El 78% de los ciudadanos dice estar “harto de la publicidad” y eso es normal, ya que los cortes publicitarios suelen durar unos diez minutos como mínimo y los anuncios son sosos y predecibles, eso sin mencionar que pierdes el hilo de lo que estabas viendo.
La publicidad de este nuevo milenio muestra personas y situaciones muy distintas a las reales e, incluso, utópicas y fantasiosas, sin dejar de lado lo increíblemente sexistas que pueden llegar a ser algunos anuncios. Esto lo único que consigue es distorsionar la realidad y, claro está, los más perjudicados son los niños.
Los menores todavía no conocen la realidad en sí, no saben si eso es verdad o no. Con lo cual, ellos verán normal que una chica esté preparada en todo momento para la llegada de un hombre que use determinado desodorante, o que tomando un zumo va a venir un cachas y te va a ayudar a defenderte. Eso, señores, es publicidad engañosa. Lo único que consiguen es que vivan en un mundo que no coincide con el real y , a la larga, puede ser perjudicial.
Por todo ello, les invito a que vean un corte publicitario y, si están de acuerdo conmigo, escriban una carta de protesta no pidiendo su eliminación (ya que eso sería imposible), sino pidiendo una mejora en la calidad de la publicidad: que sean más realistas, más originales y, por favor, más cortos.